sábado, 11 de mayo de 2013

Resuena Familia




Como el brillo de las estrellas en la noche, es la belleza de la familia unida. Con el pasar del tiempo y de las generaciones, las familias cambian; todo lo que conocemos cambia. En algún  momento en aquel lejano antaño, cuando el estilo de vida era diferente, nuestros antepasados construyeron con su sangre un linaje del cual nuestras virtudes se derraman, casi como el arroyo que fluye sereno, fluyen nuestras vidas en torno a la enorme rueda del arca, la vida misma explota de esplendores en tan solo la yema de nuestros dedos. Un mundo emocional crece en nuestros corazones como el alma viviente que acoge un envase tibio, lleno de funciones y son nuestros ojos, el espejo del alma; donde la mirada es más abrupta que la visión, donde los suspiros se los lleva el viento junto con aquellos deseos tan profundos que dejamos ir, donde brillan aquellos sueños que se renuevan mientras, firmes en cuerpo y alma, dejamos que nos abrace la esperanza; una esperanza que se renueva con cada nuevo amanecer, y crece vívida en los corazones de aquellos que siempre sueñan por las noches.
El velo de los días que envuelven los cuerpos, solemnes al destino y a la vida misma. Carentes de ajetreo más repletos de paz, tiempos que se miden en nubes. Hombres que visten de lucero, miradas que son más bellas que el universo y sangre que fluye en el cuerpo, como el arroyo sereno y la rueda del arca. Lazos del destino y de la vida que se entrelazan, historias del pasado que se olvidan con la nueva generación; historias que se rescatan con las mentes vivaces cuyo último alarido de vida se convierte en canción. Constelaciones y ciclos lunares que rigen las mañanas y atardeceres en vidas que aprendieron a amar. Todo eso en la belleza de la familia unida, una maravilla de nada, una nada de pocos.


Por: Débora EmbeR
"Resuena Familia"
Todos los derechos reservados

No hay comentarios:

Publicar un comentario